El agua va retrocediendo desde las orillas de la marisma y el limo va tornándose claro. El agua se concentra y oscurece en una tarde que con nubes y claros deja entrever todos los posibles matizes y sombras. Hoy me concentro en los flamencos, que acompañados de fochas comunes, cigüeñuelas, avocetas y un pequeños grupo de correlimos zarapitines, le imprimen su color a esta tarde ventosa en marisma.


